Si el fútbol es tu deporte favorito, no es necesario que le hagas una oración a San Cipriano por ese amor, ya que este es un deporte que se encuentra al alcance de todos y puede practicarse a cualquier edad. Pero vamos a dar un paseo sencillo por lo que es este deporte y sus orígenes. 

El fútbol en sus inicios solo se trataba de una propuesta creativa como cualquiera que es desarrollada en alguna sociedad, pero que luego de un tiempo alcanzó a transformarse en una actividad que se proyectó a cada lugar inimaginable del planeta, y junto a él se pusieron de manifiesto un gran número de actividades deportivas entrado el  siglo XX. 

Pero en el caso preciso del fútbol, este se convirtió en un deporte bastante relevante para muchas culturas y ello es debido a su gran popularidad, con la que logró penetrar como actividad de disfrute y deportiva en los sitios menos imaginados del mundo. Y como era de esperar, ese florecimiento inaplazable de este deporte trajo consigo las mil maneras de generar ingresos con la idea de incrementar las finanzas amparados en todas las actividades que dicho deporte genera. 

Conozcamos algo de su historia

Como muchos de los momentos históricos de la humanidad, la era Victoriana nos brindó gran diversidad de actividades tanto deportivas como de otros rubros, las cuales se empleaban como parte de las actividades educativas con la finalidad de fomentar una firme educación en valores y estimular la solidaridad, el trabajos, la perseverancia, la disciplina, el trabajo y el sacrificio. Entre las disciplinas más conocidas desde entonces encontramos el cricket, el rugby, el boxeo y por supuesto, el fútbol. 

Para el año 1850, el fútbol ya se había implantado como deporte, y con gran disposición, es por ello que Gran Bretaña decide presentar sus equipo en los juegos Olímpicos, lamentablemente sólo se contó con la participación de tres equipos, pero su claridad ya marcaba el éxito de los mismos, ello sin mencionar la cantidad de seguidores con los que contaba, además de los que por curiosidad se acercaban atraídos por la fama en la que se remontaba tal deporte.  

Esta afición y fanaticada se fortalecieron ajustadas a las normas que se imponían tras cada partido para poder ser realizado hasta ajustarlo a como lo conocemos actualmente. Como era de esperarse, en el deporte tuvieron participación gran cantidad  de instituciones burocráticas, y gracias a ello el camino se amplió para ir más allá de sus fronteras originales. 

El auge generados se apoderó de tal práctica, con lo que el público se expandió hacia otros límites como toda Europa y América latina al concluir la Primera Guerra Mundial. Inmediatamente se se dio a conocer la manera en la que la fanaticada se sumaba en cada partido, y junto a ello una acelerada construcción de estadios que se dedicaban a ello, así surge el emblemático estadio de Wembley, ubicado en Londres y cuya construcción se hizo en el año 1923, albergando alrededor de cien mil fanáticos.